Diario de a bordo: El día que salistéis en El País

Capitán, hoy le he escrito una carta a mis hijos con motivo de nuestra aparición estelar en El País. A ver qué le parece.

Queridos y duplicados hijos:

En tan solo siete meses no paráis de darnos alegrías a vuestra madre y a mí.

Las noches no cuentan.

Nos habéis convertido en dos padres enganchados a las redes sociales en las que sois los protagonistas (el blog de papá, el Instagram de mamá, la partida de cartas de la abuela, el Badoo del abuelo) y todo porque nos gusta, y mucho, presumir de vosotros. Así que tenemos que aprovechar ahora que sois pequeños ya que en breve creceréis y renagaréis de vuestros padres como nosotros lo hicimos con los nuestros amén.

Pero de momento, como no os enteráis mucho, pues  a nosotros plim.

En tan solo siete meses de felicidad (insisto en que las noches no cuentan) habéis revolucionado este blog, habéis hecho que mamá se haga un Instagram que lo está petando, habéis sido coprotagonistas junto al abuelo de un trailer y ahora, por si todo eso fuera poco, habéis salido en el periódico más importante de España. 

¿Que qúe es España? Pues, donde os ha tocado nacer. Es un sitio genial en el que la gente habla español que es un idioma relativamente fácil si empiezas de pequeño. De momento no habláis, pero sí que noto que tenéis dominadas las vocales abiertas y la “u”. A veces no sé si vais a decir “papá” o si váis a arrancaros con la canción de Lacasitos. Tranquilos ahora os cuesta y os babáis, pero el español está chupado. Además los españoles somos gente que busca nuevos restos. Por eso cantamos en inglés en Eurovisión, pero ese es otro tema.

Una vez aclarado el tema de España (estos días es más complicado de lo que parece) he de deciros que si salimos en El País no es porque seamos los mejores padres del mundo, para nada. El motivo principal es el tema de haberos fecundado de dos en dos como si no hubiera mañana. Bueno, eso y un boca oreja de nuestra amiga María Cortizo a Victoria Torres sobre este blog. ¡Ay mira qué risa! ¡Pues yo estoy escribiendo un artículo sobre padres de mellizos!  Todo encajaba en el plan maestro. Hubo un click perfecto. Y eso fue como el tío que le puso por primera garbanzos al potaje. El resto es historia. Así que mamá hizo una de las cosas que mejor se le dan: vestirnos para la foto. Os puso guapos y a mi me cambio de ropa. Eso ya es un triunfo. Miramos a cámara, sonreímos y…

 

 

IMG_0257

 

Mamá con su cara de foto y papá haciendo una cosa que se llama el gilipollas (disciplina que viene cultivando en las fotos y fuera de ellas desde 1976), Vosotros muy guapos, con encantos, dos gordibolas preciosos. Esta foto fue la elegida por un comité de expertos formado por vuestra madre, pero hubo más versiones. Quizás en “El País” de otros universos alternativos hayan salido publicadas estas otras.

 

collage

Total que estamos muy contentos con el reportaje. Vamos que hay un montón de mellizos en España. Lo único que puedo decir es que yo, en la mayoría de estos embarazos, no tengo nada que ver.

No soy un aspersor.

Tengo sentimientos.

 

 

Quería acalararlo ya que después de este Tweet…

Captura de pantalla 2016-05-16 a las 14.20.19

 

…parece que esto de los mellizos es cosa mía. Soy un fenómeno sí, pero no es para tanto.

 

13178696_10157011238750160_6074874516913730129_n

 

Y ahora quiero que sepáis que vuestra madre y yo hemos estado hablando y queremos que tengáis claro que no importan cuántos hermanos más tengáis 2, 4 u 8 más lo único que sabemos hijos es que siempre serán un número par.

 

Os queremos. Gracias. Sois lo mejor que nos ha podido pasar.

Las noches no cuentan. 

Papá y mamá

Recordad que el contrato de paternidad incluye que salgáis al menos una vez al mes en una publicación de tirada nacional para que nuestras redes crezcan y colmar nuestro ego, en caso contrario no estáis autorizados a entrar en casa hasta nuevo aviso.  El que avisa no es traidor…es precavido.

 

Bueno Capitán, yo creo que me ha quedado bien. Espero que le haya gustado. Le dejo que tengo un lío con el tema del abuelo de miedo, esta semana le cuento.

Saludos desde La Tierra.

Aquí el enlace:

España, el reino de los mellizos

Síguenos en Facebook

Diario de a bordo: Esos ruidos de bebé

Capitán los lechones cada vez hacen ruidos más variados y extraños. Son como sintetizadores. Dos pequeños R2D2 de carne y hueso. Me miran y se parten de risa, lo hacen tan fuerte que empiezo a pensar que no es de alegría y que en realidad se están riendo de mí.

Tanto no me pueden querer.

Tipos de ruidos:

Ah: Es un ah muy breve como aquellos que metía Michael Jackson entre frase y frase. Sorprende por su tono alto y brevedad. Denotan una pequeña sorpresa de algún tipo como : “¡Ahhh! Tengo dedos”.

Ta-Ta: Este, de momento, solo lo hace Antón y lo traduzco como “Estoy hasta la pilila de la hamaca. Sácame de aquí ya”

Uhhhhiiiiiii:Empieza como una sirena de ataque aéreo y acaba como cuando Bruce Banner no aguanta más y se empieza a transformar en Hulk.

Se meten unas frase inconexas entre pecho y espalda que, no sé por qué, pero cuando los escucho desde el pasillo me acuerdo de Ana Torroja.

Además me fascina su risallanto, una palabra de nuevo cuño que conjuga a la perfección la carcajada y las lágrimas a partes iguales.Es como esa zona en la que se entremezclan los sabores en un helado de chocolate y vainilla. La risallanto alcanza su máxima expresión en los siguientes casos.

Caso a) Tienen sueño, lloran y aparece papá o mamá. En ese preciso instante en el que las miradas se encuentran se descojonan aún con lágrimas en los ojos, pero se tragan la risa  de un bocado y vuelven a llorar desconsolados. Entran en bucle.

Caso b) Se han hecho caca. Están incómodos y por fin papá se da cuenta de lo qué les pasa. Se ríen como dándome la enhorabuena: “Será porque no huele a mierda papá, cada día eres más rápido”. Y se vuelven a poner rojos de ira. Entran en bucle mientras papá limpia la mina.

Caso c) Tienen hambre y braman como animales a punto de ser engullidos por un tsunami. Entonces llega papá con el biberón. Se establece  contacto visual bebe/bibe. Y estamos en una fase del desarrollo en la que esto es dinamita pura. Que le pregunten al perro de Pavlov. Pues esto es igual. Acción/reacción. Y empieza la risallanto. Se ponen más nerviosos que un cangrejo en un zapato.

Estamos en esa fase en la de repente en plena noche rompen a llorar, pero solo durante 3 o 4 segundos. Que digo yo “Se habrán acordado  de que soy su padre y les ha entrado la angustia”. Enseguida se les pasa, pero yo me desvelo y acabo comiendo techo durante una hora.

Estamos en esa fase en la que ya tienen que irse a su habitación, pero cada vez que lo menciono la madre que los parió me mira como si fuese un emperador romano a punto de hacer el gesto con el pulgar hacia abajo. “Que le corten la cabeza… y ya de paso los huevos”. En sus ojos puedo leer claramente un “¿Cómo osas?” mientras abraza a sus hijos y los estrecha contra su pecho. Ellos me miran despistados, con media baba cayendo por la comisura y una sonrisilla de duende en la que vuelvo a leer claramente: “¿Cómo osas papi? Mami te va a cortar los huevos. Tolai”.

Pero vamos, menudo soy yo. El hombre de la casa, el padre con mayúsculas y por eso se irán de la habitación en el momento exacto… que diga su madre. ¡Faltaría más!

Y en esas estamos Capitán intentado descifrar lo que dice nuestros hijos. Ni Alan Turing lo tendría fácil, pero nos vamos entendiendo. De momento cuando ven a sus padres sonríen y eso ya es síntoma de buena sintonía. Y aunque a veces hagan más ruidos que una radio en Onda Media creo que les voy entendiendo.

La semana que viene más informes Capitán.

 

Saludos desde La Tierra.

IMG_0467 (1).jpg

 

 

 

 

 

 

Diario de a bordo: Aprendiéndonos

Estimado Capitán:

Seis meses y medio de lechonismo dan para mucho. Es como un curso intensivo de CCC sobre paternidad, pero sin diploma.

En estos primeros pasos como padre se da una situación curiosa: uno quiere que crezcan rápido para verlos hacer más cosas: hablar, andar, ir a por el periódico, pagarme la suscripción de Netflix, pero por el contrario a uno también le gustaría congelar el tiempo y quedarnos así un par de eternidades o tres.

Así que como eso no puede ser nos dedicamos a ir aprendiéndonos que decía la canción y día a día vamos descubriendo las cosas que nos molan a unos de otros y las que no.

Les gusta2000px-Thumbs_up_font_awesome.svg.png

A ellos les gusta estar en pelotas. Se ríen cuando uno los libera de esa prisión de celulosa que son los pañales. Cada vez que se los quito me hacen una fiesta a base de carcajadas y pedorretas. Es como si dijesen: “¡No hay nada mejor que sentir el aire fresco en mi pequeño escroto papá!” o””¡Por fin te has dado cuenta tolai!”

Curiosamente Capitán los bebés humanos desarrollan desde muy pequeños la crueldad de reírse del mal ajeno. Me explico: Mearse en la cara de papá o cagarse en su mano es para ellos la felicidad absoluta. En su expresión se dibuja un inequívoco “Tú te crees que no, pero sí que sé lo que estoy haciendo. Y me mola”.

También les gusta que les cojan en brazos. Y los muy cabritos empiezan a manipularme con lloros y pucheros para que los coja. Son listos como los de atención al cliente de Vodafone. Pero ese chantaje emocional no funciona conmigo. Soy un padre más estricto que la cantante de Pimpinela. ¿A quién quiero engañar? Me hago el duro sí, pero al final ya sabe usted Capitán, tengo mi corazoncito y sucumbo a sus encantos. Dentro de poco ya no podré hacerlo.

Más cosas que les gustan.

Que le hagan pedorretas en la barriga. ¿A quién no? Yo porque no me llego que si no estaría todo el día dale que te pego.

Me refiero a las pedorretas Capitán.

También les gusta la música.

Les gusta que papá les toque la guitarra.

Tienen alma de Nureyev. Se mueven que no vea usted.

No les gusta

2000px-Thumbs_down_font_awesome.svg.png

No les gusta que les coma la cabeza. Véase foto adjunta.

No les gusta que les metas en la cama cuando ellos consideran que aún tienen el cuerpo para fiestas. En este aspecto si quieren juerga son como Massiel cerrando locales. Cuando se da esta situación les doy lo que quieren: les apago las luces, enciendo a “Violeta” y la habitación se transforma en un concierto de Jean Michelle Jarre.

En dos minutos dormidos a pierna suelta.

Más cosas.

Por mucho que diga su madre las verduras no les gustan. Ahí salen al padre. Se les ve en la cara.

“¿Papá, pero que mierda me estás dando?”

Me imaginó su conversación:

—Oye Tomás que en ese cuenco hay algo nuevo. Lo noto.

—¿Las frutas no están mal, pero que poca variedad tienen estos mayores no?

—Creo que tienen más, pero nos las tienen que ir dando poco a poco. Esto me parece que son una cosa que le llaman verduras.

—Qué asco de nombre.

—Pues dicen que son buenísimas… por eso la gente no las toma salvo prescripción médica.

—Me tienen pinta de aburridas. Y mira que nombres: puerro, brócoli…parecen laterales de la selección italiana.

—Calla y come que hoy es papá el que nos da la merienda. Sonríele para que se crea que lo está haciendo bien, que me da pena. Después cuando no mire desparrama todo por el babero. Ya verás como ni se da cuenta.

Collage_Fotor_Fotor ok.jpg

Y así vamos Capitán.

Aprendiéndonos.

 

El youtuber cuarentón (II): You can´t stop the music

Estimado Capitán:

Le mando el segundo informe visual sobre mi legado a los lechones. Esta vez le envío para su supervisión (me refiero a supervisión como inspección o control no como superpoder) el segundo capítulo de la serie que he titulado “Bibe…y deja vivir”. Esta vez les habló a mis lechones de cómo era la música de cuándo yo era pequeño.Recuerde que para recibir los vídeos deberá suscribirse al canal de You Tube que he habilitado a tal efecto.

Espero que le guste Capitán.

Un saludo desde La Tierra.

 

Diario de a bordo: El youtuber cuarentón…

Estimado Capitán:

Además de los informes semanales he decidido mandarle también informes visuales que a lo mejor así me responde de una vez. Lo único que tiene que hacer es suscribirse y le llegarán puntualmente.

Captura de pantalla 2016-04-18 a las 8.38.07.png

 

En el canal podrá usted encontrar vídeos relacionados con un montón de temas, pero sobretodo centrados en la magnífica aventura de la paternidad y en la curiosa onda expansiva que golpea al resto de la familia.

De momento el canal se divide en:

Bibe… y deja vivir: Informes visuales sobre cómo los lechones van creciendo. Tutoriales para padres, reflexiones, anécdotas…

Cosas de familia: Son pequeños informes para conocer un poco más a los personajes que componen mi unidad familiar terrestre: la abuela primeriza, el abuelo deportista, los tíos friquis…

 

Espero que le guste.

Saludos desde La Tierra Capitán.

 

Captura de pantalla 2016-04-18 a las 9.05.34.png

Diario de a bordo: La invasión de los peluches

Capitán nos han invadido.

Ha sido una conquista silenciosa, estratégica e irreversible. Además, algo me dice que lo peor está por venir.

Remontémonos unos meses en el tiempo para comprender la magnitud de lo que estamos hablando. Tenía que haberme dado cuenta antes.

 

 

IMG_0153 (1).jpg

 

6 de octubre de 2015: Nacen los lechones. Primero uno y después otro. Comienzan los regalos. Mucho pañal, mucho biberón y chupete. Los primeros juguetes comienzan a dejarse caer: sonajeros, algún que otro peluche. Parecen inofensivos y no les hacemos mucho caso.

10 de diciembre de 2015: Muchas visitas nos dejan peluches. Incienso, mirra y peluches era lo que  estaba escrito en La Biblia original. Uno por aquí, otro por allá. La invasión va tomando forma, pero no estamos lo suficientemente espabilados para darnos cuenta.

6 de enero de 2016:  Entre los Reyes Magos, Papa Noel, los abuelos, los tíos, un señor que pasaba por la calle etcétera estamos de mierda hasta el cuello. Pilas de peluches se amontonan en su aún no estrenada habitación. Peluches y peluches, juguetes y juguetes. Cualquier día me cruzo con Peter Pan por el pasillo.

12 de abril de 2016: Confirmada la invasión.

Y todo esto solo en seis meses. Vislumbro un futuro apocalíptico, una mezcla entre Mad Max y Toy Story.

Y lo peor es que ellos, los lechones tampoco es que se enteren mucho para ellos es más divertido mirar una pared a rayas, o la luz que sale de un móvil. A veces, mientras estoy trasteando con el teléfono los lechones miran la pantalla con mucha atención. Para mí Capitán que quieren verme la clave así que cuando la teclea tapo la pantalla con la mano y les hago una peineta.

En La Tierra uno jugaba con los juguetes de pequeño. Por lo menos hasta que llegó un señor que se llamaba Steve Jobs que tuvo la brillante idea de crear juguetes para mayores, era como Santa Claus, pero más delgado y con gafas. Pero vamos a lo que vamos, encontrarse de nuevo con la casa llena de juguetes a los casi 40 años es una sensación inquietante. Vamos a pasar lista.

En primer lugar…¿Quién los diseña? Por ejemplo, los lechones flipan con un hipopótamo violeta que nos han regalado. Un hipopótamo violeta (como muchos que hay en la naturaleza) al que hemos bautizado como “Violeta” claro. Es un hipopótamo que tiene luces en forma de estrella, de un montón de colores y un montón de música. El Joy Slava de los bebés. Se lo pones al lado y los tíos se quedan embobados mirando como las estrellas cambian de color y se funden entre ellas. Nada que no haga una buena droga. Pero entre darles LSD a los niños y “Violeta”, pues nos quedamos con “Violeta”.

Violeta tiene cuatro botones, tres interruptores, una rueda y un altavoz. Vamos que se lo das a Fernando Alonso y el tío duda.

¿Quién los diseñará?

Es decir habrá unos tíos en un sala que hagan una tormenta de ideas sobre la línea de juguetes de este año. Bien, pues yo creo que en esas reuniones no hay filtro. Todo vale, si no… ¿Por qué coño iban a acabar construyendo un hipopótamo violeta?

Me imagino esa reunión.

Basada en peluches reales.

—Hola, bienvenidos a la reunión número 127 de diseño y creación de juguetes. Como sabéis  la campaña del año pasado ha sido un éxito y esta vez queremos superarnos. ¡Así que venga! Ideas revolucionarios y recordad que no todo vale. No podemos conformarnos con lo primero que se nos ocurra. Busquemos la excelencia, por favor. Comencemos. ¿Rodríguez?

—Yo había pensado en un hipopótamo violeta.

—Me vale.

—¿Por qué violeta?

—¿Por qué no?

—Gran argumento. Algunos han ganado elecciones por menos. Muy bien, pero recordad que no vale todo ¿Domínguez?

—Yo había pensado en un mono naranja con la panza violeta y las manos verdes.

—Me vale. El violeta viene pegando fuerte este año. Una cosa Domínguez, ¿ha vuelto a fumar la hierba esa de la risa?

—Sí.

— Lo suponía. Bien hecho. Fume más.

—Gracias.

—Vamos a por otro. ¿Crespo que tiene usted? Y recordad que no vale todo por Dios.

-Una señora con un gorro rojo, vestida de violeta y con una sonrisa a lo Joker. Que acojone por igual a los niños y a los padres.

—Me vale. Muy buena idea. Excelente. ¿A ver Rial y usted qué ha pensado?

—Un gato de trapo sin articulaciones visibles, de color marrón y con un traje rosa y…

—¿Violeta?

—No, no…Púrpura.

—Es usted un genio Rial. Me vale.

Ponedle a todo doble de luces, las retinas de los niños no nos importan, y recordad que la sala de fumar cosas de risa permanecerá abierta durante 24 horas.

 

Debe ser algo así.

Y después están las canciones. Pulsamos un botón (duda al pulsar no vaya a ser que sea el  Turbo Boost) y se escucha lo siguiente:

“Estrellita brillará en el cielo la verás

cada noche surcará el espacio sin cesar

mi estrellita brillará en el cielo la veras”

Escribiendo este informe Capitán he descubierto que después de esta hay otra canción. No la había escuchado en mi puta vida. Eso sí la primera, la de la “Estrellita”, no sé… quizás mil millones de veces, una y otra vez. Por la mañana, por la noche, de tarde…Como un bucle infinito que se queda tatuado en el cerebro. Y no paro de pensar en la cantante que un día se levantó para grabar las canciones del hipopótamo violeta. Chica, nos has hecho muy feliz, no lo dejes nunca. El que quiera variedad al Spotify.

 

Lo dicho Capitán, me da la sensación de que lo peor está por llegar.

Seguiremos informando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diario de a bordo: 6 meses (y un día) en La Tierra

Estimado Capitán:

Hoy es un día muy especial para la unidad familiar que comando desde hace seis meses en este planeta. ¡Seis meses! Y parece que fue ayer cuando me vomitaban en la camisa y me meaban en la cara sin querer. Aunque pensándolo bien, ayer también lo hicieron.

Los dos a la vez.

Sincronizados.

Ni Gemma Mengüal.

Parecían Los Cazafantasmas cruzando los rayos y yo atrapado entre tanto fluido orgánico no procesado. ¡Qué felicidad! Nunca pensé que las heces, el pis y el vómito pudieran hacer tan feliz a una persona. A veces me dan ganas de llevarme una muestra al trabajo para tirármela por encima en los momentos de nostalgia hogareña aguda.

IMG_20160406_233405

Para celebrar el medio año de vida hemos decidido prepararles una fiesta por todo lo alto: pediatra, enfermera y vacuna. Un todo incluido.  Al principio la cosa empezó bien, una sonrisa por allí, un pis disparado por allá, una pequeña carcajada, pero cuando han visto la aguja…¡Ay Capitán! En ese momento la cosa cambió de tono. Para ellos ir al pediatra es como “Abierto hasta el amanecer. Nada es lo que parece.

Nunca he visto a nadie tan frustrado por no saber correr.

Pinchazo, serenata en do mayor y a los brazos de papi y mami que todo lo curan.

Esa es otra de las cosas que estamos descubriendo: la llamada “Mirada amor”. Es como la “Acero azul” de Zoolander, pero en bebé. Y entonces suena “What a wonderful world” y te das cuenta de que para esos pequeños humanos eres una especie de ídolo. Llegas a casa del trabajo y te reciben…pues como pueden.

Como aún están pillándole el truco a esto de las posturas y tal, pues agitan las piernas, sonríen y emiten esos sonidillos que parecen un módem antiguo. Cualquier día se conectan a Yahoo.

Así que en estos seis meses uno madura de golpe para estar por aquí cuánto más tiempo mejor. Deja los vicios. Come fruta. Ve La 2. Supongo que un día leerán esto y yo no estaré por aquí, pero como en estos meses he madurado mogollón me he comprado una túnica negra y una peluca plateada para grabar varios mensajes al futuro, ya sabéis como si fuera Marlon Brando en “Superman: The movie” traducido “Superman: La movida”. En vez de cristales le hablarán directamente al ordenador…

 

 

Año 2033

Antón y Tomás tienen 18 años.

Antón Jr. y Tomás cargan el cristal de la memoria artificial de su padre, Antón Sr.

—Papá…¿Estás ahí?

—No.

—Papá, déjate de coñas que tenemos una duda existencial.

El holograma de Papa Cruces toma forma en el salón de la casa. Regio y elegante. Es el Arturo Fernández de los hologramas.

-¡No sabemos qué carrera hacer! ¡Oriéntanos!

—Dejadme pensad. La verdad es que es un dilema hijos ¿Una media maratón igual es mucho no?

—¡Papa!

—Jor-El si no os importa.

—Papá, queremos decir qué carrera universitaria…

—¡Ah! Ummm…Qué dilema. ¿Qué nota habéis sacado?

—Yo 57.987.352 neocréditos.

—¿Y tú Tomás?

—6 neocréditos.

—¿Y eso?

—Es que yo quiero bailar y me saltó las clases para perrear.

—Bailar…No me sorprende, no. Yo era un gran bailarín en mis tiempos. ¿Alguna vez os he contado como hacía el gusano en…

—Dale para adelante que esta parte es un coñazo.

Tomás pulsa el botón y la imagen se acelera. Mi holograma hace el gusano, el robot, el autoestopista a velocidad de vértigo. Tomás vuelve a activar el mecanismo de interactividad.

—Tenéis que hacer lo que os haga felices. O lo que se os dé bien, a veces no van de la mano, pero si algo os gusta y lo deseáis con mucha mucha fuerza seguro que se cumplirá.

—¿En serio papá?

—Qué va. Lo saqué de “Frozen”. Ni de coña. Trola pura 100%. Como no os lo curréis ya podéis desear algo con tanta fuerza que os asome la tortuguita que así os vais a quedar.

—¿Y qué hacemos entonces?

—¿Qué dice vuestra madre?

—Que no hagamos ruido al llegar.

—No, me refiero a lo de vuestro futuro.

—Que persigamos nuestros sueños.

—Vale. Yo creo que lo más importante es que tengáis seguridad en vosotros mismos y seáis vuestros propios jefes.

—¿Yo el de Tomás y Tomás el mío?

—No coño. Que montéis vuestra empresa y curréis para vosotros mismos. ¿De acuerdo?

—¿Una empresa de qué?

—De chicles de ajo, balones cuadrados…no importa, pero que os la creáis y que salgáis a pelear todos los días.

—Vale papi.

—Una pregunta.

—Dinos papá.

—¿Estoy muerto, no?

—No, llevas en el baño media hora, te sienta fatal el mejicano.

—Qué alivio hijos…pero esta va en serio. Sed vuestros propios jefes.

—Lo tendremos en cuenta.

 

Felices 6 meses de vida. Los nuestros han sido los mejores desde lo de Sabrina en el 87.

Si es que todo lo que viene de dos en dos…

 

¡Saludos Capitán!

Le mando un informe visual para que veo que lo de bailar es pura genética.